sábado, 30 de octubre de 2010
viernes, 29 de octubre de 2010
El monito
De Roberto Fontanarrosa
a Osvaldo Ardizzone¿Cómo iba a entender su madre, Monito, aquel cariño entrañable por la pelota de fútbol, que lo mantenía lejos de la casa, demorado,en ese romance infantil con la de cuero, en los yuyales sabios del campito que no sabía de redes ni de cal, tras de la vía? ¿Cómo podía entender su viejo, pibe, su viejo, don Telmo, el genovés terco de canzonetta y nostalgia, su noviazgo purrete con la de gajos y ese lenguaje dulcemente nuestro de los túneles, la pisada, el chanfle, los taquitos y la rabona? Porque no era, no, una piba quinceañera, rubia y pizpireta, de ojos celestes como los de la pulpera de Santa Lucía, lo que a usted le impedía volver en el horario, a gritos reclamado por su madre. No era, no, Monito, el despertar púber del primer amor enredado en los últimos giros de un trompo o en la galleta enojo sa del hilo de un barrilete, el que lo hacía terminar los deberes de la escuela a las corridas y escapar luego, gorrión ansioso, pájaro encendido, hacia la complicidad abierta de la calle, el griterío alborozado de los pibes y el llamado seductor de un taconeo. No Monito, lo suyo era más simple, como son simples las cosas que nacen del corazón y eluden las frías especulaciones de la mente. No. Lo suyo era tan sólo la caricia tierna de la capellada de su botín zurdo en la pelota, el toque, la volea, la suela que aprieta el fútbol indócil y lo convence, lo persuade, lo amaestra. Lo suyo era el amague, el pique corto, el freno seco, y el pecho amigo para que allí se durmiera la bella amada cuando caía desde el cielo como un globo cansado de volar sin rumbo cierto. ¡Mire qué fácil, pibe, que era aquello! De la misma forma en que el amor, el puro amor, se presenta, florece y crece como una flor nocturna, como un clavel del aire brotado en la luminosidad escasa de un pasillo, así creció en usted el sortilegio. Nadie le enseñó, como no se enseña el dolor ni la paciencia, ni se sabe de dónde surge el gusto por silbar o el de hablar bajo. Usted ya lo traía impreso, se lo digo, quizás desde el fondo de la historia de ese barrio que ha visto nacer a tantos ídolos y guarda en el aire la vibración, el eco, el reverbero de mil goles gritados en la tarde, atronando el cemento, quebrando la quieta y asombrada calma de su río. O lo aprendió como se aprenden estas cosas, mirando a los demás, tratando de atrapar con ojos asombrados el misterio metafísico del chanfle, la secreta ley física que hace que el balón vaya hacia allá y dé una vuelta. Por eso, por todo eso, pibe, no se inquiete si lo ven aflojar y su mirada se empaña como el cristal de una ventana cuando recibe el tamborileo sonoro de la lluvia. No. Llore Monito, llore. Usted puede. A usted se le permite.
Así lo soñó usted tal vez, un día, allá, aferrado a la alomhada confidente de su cama, en la casita del patio con geranios y malvones, alguna de esas noches de verano cuando el calor aprieta y el sueño viene:
Ya está el mago de varita presta. Ya está el ilusionista sutil que hace creer en cosas que no existen y miente que en el dorso de su mano se ocultan pañuelos, palomas y barajas. Está en el medio de la cancha y su eterna enamorada, la pelota, parece que se ha ido y está inmóvil, simula emprender vuelo y no se aleja, o bien hace creer que se le escapa pero vuelve bajo la presión apenas ruda de la suela. Ahora el estadio enmudece, el mago muestra el juego. El Monito arranca y empieza el toque, el pelotazo sabio, el amague que argumenta una cosa y dice otra. De la zurda precisa del insider brotan conejos, luces multicolores, toques lujosos, las dos cortas sabidas y una larga, la cabeza alta, el ojo inquieto. El público se deleita. Ya la metió de nuevo bajo el pie, la mostró, “ahí la tenés, es tuya” ha dicho, pero no está más, la sacó, la puso en otro lado, la cambió de lugar, la amarreteó de nuevo. Allá está el compañero, el wing derecho, no lo ha visto, pero gira y le pone el pelotazo desde cuarenta metros, en el pecho. Sólo faltan los clarines, los clarines, las fanfarrias, el galope incesante de los corceles blancos girando en torno de la cancha y las ecuyères de pie sobre sus ancas.
Así lo soñó usted, tal vez, un día, Monito. Ya el espectáculo termina y, a pesar de la magia del insider, a pesar de sus moñas y regates, pibe, a pesar de las cuatro pelotas de gol que usted puso en los pies del centrofoward, el partido se agosta en la chatura aburrida del empate. Pero faltaba, nomás, la carcajada. El cierre magistral, la pincelada justa que el artista deposita por fin sobre la tela e ilumina el azul, aviva grises y ruboriza la macilencia de los sepias. Faltaba nomás, la carcajada. Ese balón que llega de atrás, como un balazo. El pecho receptor del entreala tan afecto a refrenar, mullido, el rebote previsto de la bola. Ya empieza la danza, el giro sobre un pie para enfrenta el arco y el resbalar mansamente de la globa del pecho a la rodilla y de allí al suelo. Allí, en la temible ferocidad del área, allí, donde la puerta de las dieciocho se convierte en muralla pertrechada, donde hay piernas, codos, tapones alevosos y guadaña, allí la puso en el piso el entreala. Allí, en esa media luna, en lo que algunos llaman la empanada, allí donde uno se olvida de la novia, del primer amor, de lo aprendido en la'escuela, de la Vieja, “vení conmigo” le dijo el Monito a su amiga del alma. Y se metió en el área con pelota dominada.
No sé si hubo un caño o fueron cuatro. Quebró la cintura, pisó el cuero, pareció en un momento que pateaba, se le vinieron dos, se cerró el cuatro pero el Monito la llevaba atada.
Tal vez ya no me acuerdo, decime vos si miento, pero quedó frente al arquero y la puso en un rincón, de cachetada. No el cachetazo mordaz, el del reproche, sino el empujón cordial, el que te aprueba, la palmada que se le da a un pibe y se le dice “cruzá que yo te miro”. La pelota entró pidiendo permiso y ni tocó la red de puro cauta. Luego, el pibe se fue hasta su tribuna y adentro de su puño apretó el gol, lo abrió de golpe y fue otra vez paloma y carcajada.
Llore Monito. Así lo soñó usted tal vez un día, en la casa de malvones y geranios del barrio Arroyito. Y se quedó en sueño nomás, no se dio nunca.
—¡Tan bueno que parecía de purrete! Nunca llegó a jugar ni en la tercera. Y en el equipo que se arma en la oficina a veces lo ponen un rato y otras, nada. Está gordo, pibe, algo pelado. Y me han dicho que ni va a la cancha.
miércoles, 27 de octubre de 2010
2011 - Presidencia vacante

"Tengo suficiente argentinidad y memoria, capacidad de análisis y corazón... Estoy seguro que la historia va a confirmar que Néstor fue el mejor presidente argentino de los últimos cincuenta añosy quizás en Argentina cincuenta años sean... siempre. El único que atendió a madres y abuelas, y el único que madres y abuelas respetaron y quisieron. Quien anuló los indultos que perdonaron el horror de la dictadura y sus crímenes. Néstor, que devolvió la ilusión a un pueblo herido, inestable y crítico. El único que enfrentó al empresariato y a los poderes que históricamente habían pactado con dictaduras criminales y con expolio imperial. El de la Argentina que enamora a los visitantes que llegan y quieren quedarse y respirar país..."
Andrès Calamaro
miércoles, 20 de octubre de 2010
domingo, 17 de octubre de 2010
TV+Internet

El 24 de octubre saldrá Internet TV, que vendrá en cuatro modelos, de 24, 32, 40 y 46 pulgadas. Los precios son, repectivamente y para Estados Unidos, 599, 799, 999 y 1.399 dólares, según publicó ABC.es.
La particularidad de este televisor es que permitirá ver tele y navegar en Internet en simultáneo. Para lograrlo, el aparato tiene un procesador Intel Atom y capacidad de 8GB de memoria.
El control remoto tiene teclado Qwerty, para hacer más fácil la búsqueda en Internet.
sábado, 16 de octubre de 2010
Los nombres
Porque también la cosa está en los nombres, en cómo suenen, en las palabras, pero más, más en los nombres porque se puede estar transmitiendo agarrado al micrófono con las dos manos, casi pegado el fierro a la boca, y la camisa abierta, transpirada y abierta, los auriculares ciñendo las orejas y las sienes como un dolor de cabeza y ahí valen los nombres, tienen que venir de abajo, carraspeados, desde el fondo mismo del esternón, tienen que llegar como un jadeo, lastimarte, tienen que ser llenos, digamos macizos, nutridos, eso, nutridos. Tienen que llenar la boca, atragantarla, que se los pueda masticar, escupir, como pueda ser digamos Marrapodi , viejo, Marrapodi, ¡ volóoo Marrapodi y echó al córner!, Marrapodi llena la garganta, sube, se puede arrastrar, no queda encía, muela, paladar sin Marrapodi, para deletrear casi con asco, con afonía. No. Marrapodi además volaba y se quedaba colgado en el aire con la pelota suya como un dirigible, remata, ¡vuela Marrapodi y atrapa! Roque Marrapodi, para colmo, nombre para reventarse las venas del cuello y que lloren los ojos por un solazo bárbaro de domingo a la tarde, lleno de gente porque entra Borello o quien sea y ¡tiraaa! y allá sale disparado Marra como un lanzazo, la boca abierta, más abierta, los ojos casi en blanco, el pelo exagerado en el aire, un pie aquí, el otro allá, un manchón verde, uno gris, ese golpe en la punta de los dedos como quien puede manotear un pájaro, una gaviota, caer hecho un manojo en el aire, los bigotes misturados de césped, el olor, relojear por bajo el brazo y la ingle dónde fue a parar esa bola y gritar sintiendo la garganta afiebrada de flema volóooo Marrapodi, medio arrastrando entre los dientes y la lengua la doble erre porque ya el flaco con el fulbo bajo el brazo va a buscar la gorra que quedó en el otro palo. O quizás Carrizo, pero menos, no tiene tanta fuerza decir Carrizo, tal vez en la zeta está ese olor a naranja, a cigarrillo, pero por ejemplo Camaratta, otro, Camaratta, vamos viejo, Camaratta viene el centrooo... y son tenazas las manos de Camaratta, ¡dos garfios Camaratta!, cómo no va a tener tenazas Camaratta aunque no se debía tirar, a Camaratta le debían reventar pelotazos en el pecho desde medio metro y el ruido se debía escuchar hasta en la otra cuadra y viene el rebote, entró Pontoni, tiróoo, sacó Camaratta, de nuevo un balinazo en el tórax inmenso de Camaratta con el pelo mojado sobre la frente y una lluvia de sudor desprendida de su nariz y el sudor en los ojos, ¡cómo le debía picar! y se quedaría tirado tras el tercer rebote en el suelo como un cachalote con la media derecha caída , sangrante y terrosa la rodilla, porque Camaratta siempre debía jugar en cancha de Atlanta donde es pura tierra y cada entrevero era una polvareda tremenda, donde catorce hinchas se morían de calor y odio y miles pero miles de argentinos escuchaban succionados por la radio la voz porteña del balompié, pasión de multitudes, ¡Ca-ma-ra-tta!, salvó su arco de segura caída, Camaratta carajo, no Blazina por ejemplo porque Blazina es como decir felino o colina, algo plástico, estético, mirko volaba en treintaitrés revoluciones, ahora un brazo, después el otro, flexionar la rodilla, una gambeta blanca blanca pero todo en cámara lenta, muda, como un vacío que se hubiera chupado el rugido de la tribuna, sólo Blazina planeando, en blanco y negro para colmo, que eso no es para hinchas, es para artes visuales. No, no se puede transmitir sin esos nombres, ojalá estuviera Marrapodi, o Camaratta , o Macarrata, o Camarrodi, Macarrata, ¡se tiiira Macarratta! ¡Voló!, el micrófono hecho un puñal, un puñetazo sudoroso, ¿cómo puede haber un arquero García por ejemplo, García, qué se va a decir?, volóoo garcía, si queda en la boca esa sensación desierta y adormecida de cuando uno come pastillas de menta, volóoo García, qué mierda va a volar ese boludo. Que se quede parado para eso.
jueves, 7 de octubre de 2010
Para sacarse la mierda...
Argentina juega el viernes, contra Japón a las 07:50hs. Lo pasa TyC Sports.
07 de octubre
08 de octubre
China vs. Siria
Indonesia vs. Uruguay
Gales vs. Bulgaria
Armenia vs. Gales
Kazajistán vs. Bélgica
Austria vs. Azerbaiyán
Armenia vs. Eslovaquia
Andorra vs. Macedonia
Rep. de Irlanda vs. Rusia
Serbia vs. Estonia
Eslovenia vs. Islas Feroe
09 octubre
Francia vs. Rumania
lunes, 4 de octubre de 2010
Confirmados hasta fin de año
8/10. Tonolec y Bam Bam Miranda en la Explanada del Cabildo (Plaza San Martín). A las 20. Organiza CCEC. Gratis.
9/10. The Skatalites y Nonpalidece en el Teatro Griego (Parque Sarmiento). Anticipadas a $ 80 en locales JC (Patio Olmos, Nuevo Centro, Córdoba Shopping y 9 de Julio 40).
9/10. Carajo en Captain Blue XL. Anticipadas a $ 40 en Edén y Locuras.
15/10. Iván Noble en Studio Theater. Anticipadas de $ 73 a $ 103 en puntos de venta de Autoentrada en los shoppings.
15/10. Inti Huayra en Art Decó. Anticipadas en el lugar.
16/10. La Franela en Captain Blue. Anticipadas a $ 32 en Edén y Locuras.
21/10. Andrés Calamaro en en Orfeo Superdomo. Anticipadas en Tiendas Vesta de de Dinosaurio Mall Alto Verde, Dinosaurio Mall Ruta 20 y Dinosaurio Express de San Vicente. También en compratuticket.com. Precios: Pista Parados VIP $ 190; pista parados $ 100; sector rojo de $ 75 a $ 180.
21/10. Crosstown Traffic en el Teatro Real. Entradas a $ 20 en boletería del teatro.
22/10. Molotov en Captain Blue XL. Anticipadas a $ 82 en Edén y Locuras. También con tarjeta en edenentradas.com.ar.
23/10. Pez en Casa Babylon. Anticipadas a $ 32 en Edén.
23/10. Viticus en Captain Blue Anticipadas a $ 27 en Edén y Locuras.
23/10. Dante en Club F. Anticipadas en locales JC (Patio Olmos, Nuevo Centro, Córdoba Shopping y 9 de Julio 40).
28/10. Luis Salinas en el Teatro del Libertador Anticipadas próximamente en boletería del teatro.
30/10. El Bordo en Captain Anticipadas a $ 42 en Edén y Locuras. También con tarjeta en edenentradas.com.ar.
3/11. Marcelo D2 en Casa Babylon. Anticipadas próximamente.
5/11. Almafuerte en Captain Blue XL. Anticipadas próximamente en Edén y Locuras.
6/11. Cielo Razzo en Captain Blue XL. Anticipadas en Edén y Locuras.
6/11. Cabezones en Captain Blue. Anticipadas a $ 37 en Edén y Locuras. También con tarjeta en edenentradas.com.ar.
13/11. Resistencia Suburbana en Captain Blue XL. Anticipadas a $ 52 en Edén y Locuras. También con tarjeta en edenentradas.com.ar.
27/11. Buzzcocks en Casa Babylon. Anticipadas limitadas a $ 62 en Edén. También con tarjeta en edenentradas.com.ar.
2/12. Sur Oculto en el Teatro Real. Entradas a $ 20 en boletería del teatro.
2 al 9/12. CBA Jazz Festival en el Teatro del Libertador, Teatro Real, Paseo del Buen Pastor y Museo Caraffa. La programación incluye 10 grupos internacionales y destacados artistas nacionales. Habrá conciertos, jornadas de actividades al aire libre con entrada gratuita, clínicas, charlas y clases abiertas.
4/12. Claudio Marciello en Captain Blue. Anticipadas próximamente en Edén y Locuras.
10 y 11/12. Pre Cosquín Rock en Captain Blue (Tillard 115). Anticipadas próximamente en Edén y Locuras.
viernes, 1 de octubre de 2010
Para ver!
Machete: Un ex policía mexicano, convertido en leyenda, es traicionado y expulsado de la fuerza, viéndose obligado a huir a los EEUU, donde la xenofobia y las políticas de inmigración son la perla de la película. Una vez allí es contratado para asesinar a un mafioso senador en plena campaña electoral. Así, el film, transcurre entre sangre, tiros, machetazos y más sangre. Más que recomendada!